Tabla de Contenidos
Ser y Tiempo. Introducción. (Heidegger)
Introducción
Exposición de la pregunta por el sentido del ser.
CAPITULO PRIMERO: Necesidad, estructura y primacía de la pregunta por el ser
§1. Necesidad de una repetición explícita de la pregunta por el ser
Existen tres prejuicios que alimentan la idea de que la pregunta por el ser es innecesaria:
- Que como el “ser” es el concepto más universal, una comprensión del ser ya está siempre implícita en todo aquello que se aprehende como ente.
- Que el concepto de “ser” es indefinible debido, precisamente, a su suprema universalidad
- Que el “ser” es un concepto evidente por sí mismo. Al hablar hacemos uso del “ser” y eso es una comprensibilidad de término medio que está envuelto en oscuridad y enigma.
§2. La estructura formal de la pregunta por el ser
La pregunta por el ser comparte características con toda pregunta en general
- Es una búsqueda guiada por aquello que se busca y que puede convertirse en una investigación.
- Toda pregunta es un “interrogar a”. Hay un interrogado. Y como también hay una pregunta, hay algo preguntado.
- “el preguntar está necesitado de una previa conducción de parte de los buscado”
En el caso particularísimo de la pregunta por el ser
- Si “el preguntar está necesitado de una previa conducción de parte de los buscado” entonces “el sentido del ser ya debe estar de alguna manera a nuestra disposición” pues “nos movemos siempre en una comprensión del ser.
Hay que elaborar el concepto del ser mediante, inicialmente, una comprensión mediana y vaga que puede estar impregnada de teorías y opiniones tradicionales acerca del ser.
El ente será interrogado respecto a su ser. El primer paso filosófico es, dado que el ser del ente no “es”, él mismo, un ente, no contar un mito, es decir, no determinar el ente en cuanto ente derivándolo del otro ente, como si el ser tuviera el carácter de otro ente. Lo preguntado (el sentido del ser) reclamará conceptos propios.
Debemos asegurarnos de hacer un correcto acceso al ente para preguntarle por su ser. ¿En cuál ente se debe leer el sentido del ser? Elaborar la pregunta por el ser significa hacer que un ente −el que pregunta− se vuelva transparente en su ser. 1)
A este ente que somos en cada caso nosotros mismos, y que, entre otras cosas, tiene esa posibilidad de ser que es el preguntar, lo designamos con el término Dasein.
Heidegger se pregunta si la anterior definición no supone un razonamiento circular y se contesta que no porque “un ente puede determinarse en su ser sin que sea necesario disponer previamente del concepto explícito del sentido del ser. 2) Se tiene una “previa visualización” del ser sin que tengamos el concepto (que es lo que buscamos). La “visualización” nace de la “comprensión mediana” que tenemos (aclarada antes)
OJO La respuesta a la pregunta por el ser “no se trata de una fundamentación deductiva, sino de una puesta al descubierto del fundamento mediante su exhibición”.
Pertenece específicamente a la pregunta por el ser el hecho de que “el preguntar quedará esencialmente afectado por lo puesto en cuestión”. 3)
§3. La primacía ontológica de la pregunta por el ser
Hasta ahora Heidegger ha esbozado el peculiar caracter de la pregunta por el ser, que “solo saldrá plenamente a la luz cuando se la haya delimitado suficientemente en su función, en su intención y en sus motivos”.
¿Para qué ha de servir la pregunta por el ser? ¿Es solo una especulación sobre los universales? ¿O es (tal como Heidegger cree) la pregunta más fundamental y a la vez la más concreta?
La delimitación de regiones esenciales del ente es imprescindible para la investigación científica. Así es como se han descubierto las siguientes regiones: la historia, la naturaleza, el espacio, la vida, el Dasein, el lenguaje. 4) Sin embargo hay que ir más allá de las “estructuras fundamentales” que se manifiestan en esa región del Ser cuando la tematizamos científicamente. Hay que cuestionarlas. De hecho, para Heidegger, las ciencias mismas tampoco progresan si no cuestionan sus propios conceptos: “el nivel de una ciencia se determina por su mayor o menos capacidad de experimentar una crisis en sus conceptos fundamentales”, crisis en las que queda cuestionada “la relación de la investigación positiva con las cosas interrogadas mismas”.
Heidegger pone ejemplos de cómo la matemática5), la física6), la biología, las ciencias históricas del espíritu e incluso la teología han avanzado cuando han cuestionado sus propios principios.
Heidegger distingue una “lógica productiva” de la simple “lógica zaguera” que simplemente investiga el estado momentáneo de una ciencia en función de su “método”. La “lógica productiva” sí que logra la fundamentación de las ciencias puesto que “salta hacia adelante hasta una determinada región del ser, la abre por vez primera en su constitución ontológica” y pone a disposición de las ciencias positivas las estructuras ontológicas, conceptuales, obtenidas para que puedan usarse como claras indicaciones para el preguntar. La creación de ontologías tales como la del ente histórico en función de su hisstoricidad o la lógica trascendental de Kant como una lógica material a priori para la región del ser llamada naturaleza.
§4. La primacía óntica de la pregunta por el ser
CAPITULO SEGUNDO: La doble tarea de la elaboración de la pregunta por el ser. El método de la investigación y su plan
§5. La analítica ontológica del Dasein como puesta al descubierto del horizonte para una interpretación del sentido del ser en general
§6. La tarea de una destrucción del ser en general
§7. El método fenomenológico de la investigación
A. El concepto de fenómeno
B. El concepto de logos
C. El concepto preliminar de la fenomenología
§8. El plan del tratado
Parte I
LA INTERPRETACIÓN DEL DASEIN POR LA TEMPOREIDAD Y LA EXPLICACIÓN DEL TIEMPO COMO HORIZONTE TRASCENDENTAL DE LA PREGUNTA POR EL SER.
PRIMERA SECCION: ETAPA PREPARATORIA DEL ANÁLISIS FUNDAMENTAL DEL DASEIN
CAPÍTULO PRIMERO: La exposición de la tarea de análisis preparatorio del Dasein
CAPÍTULO SEGUNDO: El estar-en-el-mundo en general como constitución general del Dasein
CAPÍTULO TERCERO: La mundaneidad del mundo
CAPÍTULO CUARTO: El estar-en-el-mundo como coestar y ser sí-mismo
CAPÍTULO QUINTO: El estar-en como tal
CAPÍTULO SEXTO: El cuidado como ser del dasein
SEGUNDA SECCION: DASEIN Y TEMPOREIDAD
